Vino blanco con hielo, la opción que divide.
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Vino blanco con hielo, la opción que divide.

Es cierto que sobre gustos no hay nada escrito (aunque bien pensado aquí estamos escribiendo sobre gustos) pero siempre hay opciones que dividen y crean polémica.

Vino blanco con hielo, la opción que divide. ¿Es una moda? ¿Arruinamos de esta forma el vino?

Desde Bodega en Casa nos queremos alejar de absolutismos o posicionamientos, e intentaremos analizar esta opción desde nuestro punto de vista de expertos. Y veremos que en algunos casos es una opción aceptable mientras que en otras no es nada recomendable.

¿QUE ES EL VINO BLANCO?

El vino blanco es una variedad que se obtiene de conocidas variedades de uva blanca (y a veces negra). Algunas de estas variedades son las siguientes:

Xarello, Albillo, Palomino, Godello, Albariño, Airén,  Macabeo (viura), Verdejo, Garnacha blanca, Riesling, Gewürztraminer, Viognier, Chenin blanc, Moscatel de grano menudo, Pinot Gris, Semillón,  Sauvignon blanc, Chardonnay

Vino blanco con hielo, la opción que divide.

En estos últimos años hemos asistido a un auge de los vinos blancos y rosados respecto a los vinos tintos. Considerados tradicionalmente de “menor” categoría, ahora encontramos vinos blancos espléndidos mucho más disfrutables que algunos tintos.

Los vinos blancos se sirven fríos, son vinos con un carácter más refrescante que los vinos tintos, y su temperatura de servicio puede ir de los 5 a los 12 grados (según la variedad del vino). Diferenciemos esas variedades y definamos las temperaturas.

Temperatura de servicio de los vinos blancos jóvenes.

Se deben servir entre 7 y 10 grados centígrados para que no destaque el alcohol y conseguir así, que se noten claramente los aroma primarios del vino. Lo ideal es introducirlo en una cubitera con agua, hielo y sal durante 12 o 13 minutos, o bien dos horas en la nevera.

Temperatura servicio de los vinos blancos con crianza.

Es ideal el servicio de estos vinos a temperaturas de entre 10 y 12 grados centígrados para que se marquen los aromas de crianza y lías, y no ser su grado alcohólico un problema en la nariz.

En la cubitera durante 10 minutos o hora y media en la nevera.

Temperatura de servicio los vinos espumosos

Los vinos espumosos o cavas deben servirse a una temperatura aproximada de 6 o 7 grados centígrados. A más temperatura serían vinos pesados y amargos, y no tendrían la finura de la burbuja que se consigue en el método champenoise.

Deben estar más de 15 minutos en la cubitera o 2 horas y media en la nevera antes de servir.

Temperatura de servicio de los vinos blancos dulces y semidulces.

La temperatura de servicio ideal es de 5 grados, para que el azúcar no se haga empalagoso y permitamos que los aromas primarios y la acidez estén equilibrados.

Deben estar unos 17 minutos en cubitera o dos horas y media en la nevera.

Temperatura de servicio los vinos generosos tipo fino o manzanilla.

Estos delicados vinos que se elaboran por el sistemas de criaderas y soleras con crianza biológica deben servirse a unos siete grados,  a más temperatura se dejarán de notar los toques salinos de estas maravillas enológicas y querrían los vinos muy planos.

15 minutos en la cubitera y 2 horas de nevera.

Desde el punto de vista científico, añadir hielo al vino es añadirle agua. Eso es un dato objetivo e ineludible. ¿Es eso malo? A priori sí, pues cortar el vino con agua es una de las prácticas más despreciadas y perseguidas dentro del mundo vinícola. Al disolverse los hielos aportamos una ligera cantidad de agua que rompe el equilibrio que el equipo de enólogos y artesanos que hay detrás de cada creación han diseñado.

No obstante, el análisis de temperaturas anterior nos aporta un cierto criterio sobre cuando añadir hielo al vino es más o menos recomendable.

Los vinos blancos por lo general son vinos que se sirven fríos, por que la temperatura baja hace que la acidez sea menos agresiva, por eso la función de bajar la temperatura del vino es básicamente controlar la acidez de este.

Entonces siempre va a ser mas recomendable:

  • Usar un par de hielos en vaso en vinos jóvenes (pues son los más ácidos)
  • Usar también hielo con vinos dulces.
  • No usar hielo en espumosos, pues el hielo rompe la duración del gas en copa.
  • No usar hielo en vinos blancos con crianza, el exceso de frío nos impide disfrutar de los matices propios de la crianza.
  • No usar hielos en finos o manzanillas, el exceso de frío nos impide disfrutar de su toque salino.

Repetimos que sobre gustos no hay nada escrito, pero creemos que con esta información podréis disfrutar más de las características de cada vino blanco ¡con hielo o sin!

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